Día 12: Misceláneas

Cuánta energía en el ambiente se sentía ya desde temprano. Cuánto calor, también. Era día de semifinales y nadie se las quería perder. Hasta cuando cayó el sol el calor permaneció. Pero era una calidez especial, que bajaba de las cuatro tribunas, junto al aliento de los 12 mil presentes. Los nervios estaban a flor de piel, las gargantas estaban anudadas, las manos se transpiraban. Afortunadamente, para cuando llegó la noche, y con ella los goles argentinos, los síntomas desaparecieron. Paradójicamente, reinó la tranquilidad interior pero la exaltación general.
Continuar leyendo «Día 12: Misceláneas»