“Cuando las marcás a presión se ponen nerviosas”

EchesortuSports

Cuando se la ve en el hotel, tan simple, tan tranquila, es imposible imaginar la fiera en la que se transforma dentro de la cancha. Su sencillez y esa imagen tímida hacen difícil pensar a esa pared impenetrable que se alza en la puerta del área. Esa voz mandante en el campo, que se hace dueña de la defensa de Las Leonas, se transforma en un manojo de nervios a la hora de enfrentarse a un micrófono. Con una sonrisa dibujada en la cara, con la mejor predisposición, Claudia Burkart responde a todo a Hockey-Mundial. Habla sobre lo que están viviendo, sobre la final contra Holanda y se presta a un ping-pong para designar a sus compañeras.
[slide]
– Pensar que hace casi un año atrás te habías retirado de la selección y ahora estás a punto de vivir una final…

Sí, la verdad todavía no lo puedo creer. Se dio todo bastante rápido, pero no me arrepiento ni de la decisión que tomé en ese momento ni me arrepiento ahora de haber vuelto.

– ¿Qué fue lo primero que se te cruzó ayer por la cabeza cuando sonó la chicharra?

Que no lo vamos a ver desde la tribuna (se ríe). Los últimos torneos importantes, Juegos Olímpicos y Mundiales, nos quedamos afuera en semis y fue durísimo porque teníamos una ilusión muy grande. Sabemos lo que puede dar este equipo, que estamos para pelear en cualquier final, pelearle a cualquiera. Entonces, al quedarse afuera en una semi se olvida todo lo que se hizo hasta ahora. Es el paso más importante. Estoy feliz de haber dado ese pasito y hoy estar esperando la final.

– En el momento de los festejos, ¿se te cruzó alguien en particular por la cabeza?

Todos, toda la familia. Todo el esfuerzo, todo lo que dimos para estar acá, todo el apoyo de la gente cercana. Siempre se piensa en los familiares, principalmente.

– ¿Escuchan el conteo regresivo de la gente los últimos 10 segundos o sólo la chicharra cuando termina?

Se escuchaba. Y más ayer que nos estaban apretando los últimos segundos y cuando empezó el 10, 9, 8, dije “ya está, no pueden entrar. Como sea la matamos acá a la bocha”.

– ¿Sufrieron en algún momento cuando Alemania metió el gol?

En realidad, no puedo decir que se sufre. Dentro de la cancha no te das cuenta, no sentís sufrimiento. Por ahí el que está afuera sufre. Adentro de la cancha éramos concientes de que estaba controlado el partido. Pero sabemos que Alemania tiene jugadoras y que en cualquier momento te puede hacer una jugada peligrosa y no había que dormirse. Igualmente cuando miré y faltaban dos minutos para que termine el partido, dijimos “nos hacen uno, pero dos así no nos hacen”. A todas nos pasó y nos dijimos: “Acá no entran más”.

– ¿Imaginabas este presente, este rendimiento del equipo? Porque de afuera se ve un equipo muy sólido.

Estuvimos todo este tiempo, desde que llegó el Chapa, entrenando muchísimo, buscándole la vuelta al equipo, viendo cuál era la mejor forma de jugar, tácticamente y en cuanto a jugadoras. Creo que hoy estamos en un pico después de ese entrenamiento y las cosas han ido saliendo como las fuimos entrenando. Creo que lo más difícil es volcar ese entrenamiento dentro de la cancha y hoy nos está saliendo.

– Tienen una defensa que es impenetrable y de la cual sos un pilar fundamental. Fuiste una de las más regulares de todo el campeonato…

Una defensa siempre se hace de once. No es ni una ni la arquera. Desde el 9, que tiene que estar concentrado, hasta la arquera. Por ahí mi función es ordenar un poco al grupo, hablarle para tomar buenas posiciones y que me quede más fácil a mí para quitar. Ya que soy la última, salir a cortar más fácil, con menos espacios. Creo que el trabajo es de las once que están en cancha y es increíble.

– Pensando en mañana, ¿cómo se marca a las más habilidosas de las holandesas como van As o Hoog?

Como hasta ahora. Tenemos que seguir igual de concentradas en defensa, seguir corriendo para ser el mismo bloque que hasta ahora y mantener el arco en cero, sin hacer corners, que es por ahí el arma más importante de ellas. Y hacerlas sentir incómodas. A ellas les gusta el juego lindo, ir dribleando, pero cuando les marcás un poco a presión, le hacés un poco de contacto, ya se ponen nerviosas y no les gusta. Hay que jugarles con eso y que se vayan sacando del partido. Hay que estar bien concentradas desde el primer minuto, que es donde ellas salen a hacer mucha presión. Después, si no les salen las cosas se empiezan a diluir. Hay que tratar de manejar nosotras el partido y después que arriba salga la magia. Va a entrar, tenemos jugadoras que desequilibran mucho.

– El Chapa dijo que contra Alemania iba a ser un partido de ajedrez, ¿este qué partido va a ser?

Tácticamente creo que todos los partidos son de ajedrez. Al principio se tantea un poco cuál es la estrategia del otro, cuál es la tuya y cuáles son los espacios que te dejan para jugar. Hay que estar muy concentradas los primeros minutos para que no te lleven a meterte atrás y empiecen a sentirse cómodas en el partido. Después, siempre ir a buscarlas, atacarlas.

– ¿Cómo se festejó anoche en el hotel, en la intimidad?

Acá, ya no mucho, porque cuando llegamos al hotel estábamos muertas. Hubo cantitos en el vestuario y gritamos un poco. Nos desahogamos en el vestuario ayer y hoy ya metidas al cien por ciento para lo que viene.

Articulos relacionados: