Unas Leonas más que emocionadas

Había que estar ahí, en ese vestuario, para poder palpar la alegría de esas chicas. O en esa tumultuosa y multitudinaria zona mixta para poder verle los ojos brillosos a esa Leonas. Es que ninguna lograba, quería, a decir verdad, disimular ni un poquito la emoción que significaba haber alcanzado el tan ansiado pasaporte a la final. En todas, desde Aymar o Burkart, las más experimentada, pasando por Merino o Kañevsky, Las Leoncitas de la nueva generación, había una imborrable mueca de felicidad. Y era lógico. Por qué guardarse una alegría tan genuina. Era tiempo, nomás, de darle rienda sueltas a las pasiones auténticas que brotaban del fondo del corazón.
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Belén Succi, esa arquera que se convierte en un muro bajo los tres palos, decía no poder “creer” lo que estaba viviendo. Pedía a gritos que alguien la despertara de su sueño. “Más felices no podemos estar. Esto es algo increíble. Hoy tenemos que disfrutar esto y mañana ya pensar en Holanda. Lo de este equipo emociona, por su compromiso, por su entrega. Es maravilloso formar parte de este grupo”, comentaba.
A su lado, asediada por decenas de grabadores y micrófonos, Claudia Burkart, esa defensora que se viste de guerrera cuando sale a la cancha, intentaba explicar el por qué del triunfo frente a Alemania. “El equipo está sólido en todas las líneas. No tiene fisura, por eso está en el a final. Tanto en defensa como en ataque, el equipo responde con creces”, detallaba.
Más atrás, en un rinconcito del vallado, Carla Rebecchi, esa delantera que mete miedo por su empuje y potencia, aseguraba imaginar un choque “picante” contra Holanda en la final. “Imagino a una Holanda que va a tener más ganas de ganarnos que nunca. Le ganamos en el último Champions Trophy, por lo que van a tener sed de revancha”.
Y sentada en la zona de conferencia, Luciana Aymar, esa “Maga” que nunca deja de sorprender con cada una de sus gambetas, buscaba explicar con palabras su momento en este Mundial. “Estoy feliz por el gol. Nunca hice tanto goles como en este torneo. Es algo que no esperaba”, reconocía. “No sé si frente a Holanda va a ser el partido más soñado de mi vida, sí seguro el más esperado. Tampoco sé si va a ser el último con la camiseta de Las Leonas. Lo que pido que todo esto termine con final feliz”.

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